MOANA 2
Desde el jueves 28 de noviembre, en estreno mundial, se exhibe la continuación del filme animado de los estudios Disney de 2016. Su director, David Derrick Jr., se convierte en el primer realizador samoano en llevar adelante un proyecto de Disney Animation Studios. Unos años después de su primera aventura, Moana y el semidiós cambiante Maui se reúnen de nuevo en una nueva y extensa odisea con una tripulación de inusuales marineros. Tras recibir una inesperada llamada de sus ancestros exploradores, Moana deberá viajar por los lejanos mares de Oceanía hacia aguas peligrosas, olvidadas durante mucho tiempo, para vivir una aventura sin precedentes.
Título original: Moana 2
Género: Animación
Origen: USA
Año: 2024
Formato: 2D
Duración: 1 hora, 40 Min.
Calificación: Apta para todo público
Ficha Técnica:
Guión y dirección: David G. Derrick Jr.
Producción: Osnat Shurer
Música: Abigail Barlow, Emily Bear, Opetaia Foa’i, Mark Mancina
Voces originales:
Auli’i Cravalho (Moana), Dwayne Johnson (Maui), Alan Tudyk (Hei Hei), Nicole Scherzinger (Sina), Temuera Morrison (Jefe Tui), Rachel House (Abuela Tala), Rose Matafeo (Loto), David Fane (Kele), Khaleesi Lambert-Tsuda (Simea), Awhimai Fraser (Matangi), Hualalai Chung (Moni), Gerald Ramsey (Tautai Vasa)
La historia de Moana ha sido inspirada en parte por las historias orales del pueblo y las culturas de Oceanía. Hace 3.000 años, los marinos polinesios, acaso los mayores navegantes del mundo, surcaron las inmensidades del Océano Pacífico y descubrieron miles de islas. Pero después, durante todo un milenio, no hubo más viajes y nadie sabe por qué. La navegación es una gran parte de la cultura del Pacífico. Los antiguos polinesios se abrieron camino a través de los mares sin utilizar instrumentos modernos, usando sus conocimientos sobre la naturaleza, las estrellas, las olas y las corrientes. La navegación es un motivo de orgullo para los habitantes de las Islas del Pacífico y forma parte de su identidad. Estaban y están entre los mejores exploradores de todos los tiempos. Lo que hicieron fue muy sofisticado, poco menos que milagroso.