7 de Agosto: Día de San Cayetano
Se le conoce como Santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo.
Cayetano de Thiene, en italiano Gaetano, fue un presbítero italiano, fundador de la Orden de Clérigos Regulares Teatinos. En 1671 fue proclamado santo por el papa Clemente X.
En Argentina, su festividad es la segunda en importancia, después de la veneración de la Virgen de Luján, patrona del país. Cada 7 de agosto, miles se congregan de las parroquias que están bajo la insignia de este santo para pedir por su intermediación. En el barrio de Liniers, en Buenos Aires, semanas antes del día en que se conmemora la muerte del Santo, hay personas que duermen en carpas para ser los primeros en agradecer los favores logrados por su intermediación. Se puede decir que en la mayoría de los hogares católicos argentinos está su estampa.
Según una leyenda popular, un campesino de principios del siglo XIX pasó frente a una imagen del santo camino a su casa. Venía de tener un pésimo día, en sus campos de trigo, donde no había podido cosechar nada debido a una sequía que lo abrasaba todo desde hacía meses. El hombre se bajó de su carreta y le rezó a aquella imagen, pidiéndole que salvara sus trigales y dejándole como ofrenda unas pocas espigas que había logrado recolectar. Le prometió a Gaetano que si recordaba su pedido difundiría su ayuda y daría a conocer quién era. Antes de que llegara a su casa se desató una tormenta, y el anónimo se dejó empapar por aquella bendición y por su promesa. Y la difusión del milagro de los trigales fue tan grande que sus fieles comenzaron a ofrecerle el origen del pan, y pasó a ser conocido como ‘el santo de la espiga’ y el patrono del pan y el trabajo, sólo en Argentina, ya que el santo del trabajo en el resto del mundo es San José (por tratarse del carpintero más famoso).
Oración de San Cayetano
¡Oh glorioso San Cayetano Padre de la Providencia!, no permitas que en mi casa me falte la subsistencia y de tu liberal mano una limosna te pido en lo temporal y humano.
¡Oh glorioso San Cayetano!, Providencia, Providencia, Providencia.
(Aquí se pide la gracia que se desea conseguir) Padrenuestro, Avemaría y Gloria Glorioso San Cayetano, interceded por nosotros ante la Divina Providencia.